miércoles, 8 de abril de 2015

El Pito del Cura

Una vez enviaron a un cura mexicano como párroco a una iglesia de una pequeña población Argentina. Allí los fieles estaban acostumbrados a levantarse los domingos a las 8 de la mañana, pero el párroco nuevo decidió que la misa dominical debería celebrarse a las 5 A. M., y por lo tanto desde las 4:30 empezaba a tocar las campanas hasta que llegaba todo el pueblo a la misa.
Pasados unos meses, los ciudadanos aburridos por la desconsideración del cura decidieron robarle las campanas a la iglesia, y así poder dormir un poco más…
El cura no se dio por vencido; se consiguió un silbato y todos los domingos a las 4:30, salia a la plaza y hacia sonar su silbato hasta que llegaba todo el pueblo a la misa.
Los ciudadanos aburridos por la desconsideración del cura decidieron robarle el silbato al cura, y así poder dormir un poco más…

El cura no resistió esta segunda afrenta y en el sermón de la siguiente misa, sin hablar directamente del robo dijo:
-Hijos míos, quisiera saber quién tiene un pito…
Inmediatamente todos los hombres levantaron la mano.
-Hijos míos, lo que quise decir es; ¿quien ha visto un pito?
Inmediatamente todas las mujeres levantaron la mano.
-No, no, no; diciéndolo más claramente… ¡quien ha cogido MI PITO!
Inmediatamente levantaron la mano TODAS LAS CHICAS DEL CORO!

No hay comentarios:

Publicar un comentario