miércoles, 25 de febrero de 2015

Milagro

   Por primera vez  en mi vida, la semana pasada fui a una reunión de la tan criticada Iglesia  Universal y compartí las prácticas y plegarias de los presentes.
De pronto, el Pastor se acercó al lugar donde yo  estaba. Me miró fijo y me señaló con el dedo.
  Piadosamente, me  arrodillé y él puso sus manos sobre mi cabeza y exclamó con voz fuerte:  "Ud va a caminar."
Yo le  contesté por lo bajo: "Pero no tengo ningún problema motriz".
  Él ignoró mi  respuesta y, casi gritando, volvió a exclamar: "¡Hermano, Ud va a caminar!" Toda la Asamblea,  con las manos en alto, empezó a gritar:  "¡"Ud va a caminar."!" Intenté  nuevamente explicarle que no tenía ningún problema con mis miembros  inferiores, pero fue en vano. Él repetía cada  vez más fuerte y con mayor energía: "¡¡¡"Ud vaa caminar."!!!", mientras la asamblea en trance  gritaba aún más fuerte: "¡¡¡Hermano, Ud vaa caminar!!!" Opté por callarme y no  dije más nada.
Cuando terminó el acto dejé la asamblea y, créanlo  o no, el hijo de P del pastor tenía razón:
¡¡¡Me habían  ROBADO el coche!!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario