lunes, 27 de octubre de 2014

LA GATITA ESPAÑOLA



De un barco carguero desembarcó un día en el puerto de Buenos Aires, como polizonte, una hermosa gatita española que comenzó a pasearse por las dársenas procurando hacerse de amistades, no tardando en tropezarse con un gato malevo que ipso pucho la chamuyó:
-¿De dónde eres, que no te había visto antes por aquí?
-Pues, mira, soy española y para más precisiones, madrileña. Acabo de llegar y estaba justamente buscando a alguien con quien puchar un rato antes de echarme a sobar.
-Oye, gatita, aquí no decimos "puchar", sino conversar y tampoco "sobar", sino dormir.
-Qué bueno que me enseñes tus costumbres idiomáticas. ¿Qué te parece si mientras me las enseñas nos vamos a coger un ratón?
-¡Encantado, gatita! Pero déjame aclararte que aquí no decimos "un ratón", sino "un rato largo…"
 
 

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