martes, 21 de enero de 2014

Nunca obligues a un niño a orar.



En la cena con amigos, el pequeño Jaimito fue obligado a hacer la oración de la familia...

Jaimito dijo: "Pero yo no sé cómo orar".

El papá le contestó:
 
"Solo ora por los miembros de tu familia, nuestros
amigos y vecinos y las personas pobres."

Jaimito empezó:

"Querido Dios, gracias por nuestras visitas y sus hijos, quienes se
acabaron todas mis galletas y el helado.
 
Bendícelos para que no regresen nunca más.
 
Perdona al hijo de nuestros vecinos, que le quitó la ropa a mi hermana y
luchó con ella en su cama.
 
Para Navidad, por favor, envíale ropa a todas
esas pobres mujeres desnudas en el celular de mi papá.
 
Y provee un techo para todos esos pobres hombres sin hogar , que usan el
dormitorio de mi mamá cuando mi papá está en el trabajo.
 
                                                  AMEN

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