lunes, 4 de marzo de 2013

Una Rubia en el Casino


Una atractiva rubia de Suecia, llegó al Casino de Montecarlo.
Parecía estar algo borracha y apostó 20.000 euros en una sola jugada a los dados.
En eso dijo: - Espero no se molesten, pero siento que tengo más suerte si estoy completamente desnuda.
Así, se sacó toda la ropa, tiró los dados y gritaba "¡vamos! ¡vamos! ¡qué mami necesita ropa nueva!"
Cuando el dado se detuvo, empezó a dar saltos y gritó "¡si! ¡si! gané!"
Abrazó a los empleados, a cada uno de los jugadores, levantó sus ganancias, su ropa y partió rápidamente.
Todos se miraron boquiabiertos.
Finalmente uno de los empleados preguntó: - ¿qué número salió?
El otro contestó: - No sé, pensé que vos estabas mirando!

Moralejas de la historia…
No todos los suecos son borrachos...
No todas las rubias son boludas...
Pero los hombres... somos todos igualitos.

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