lunes, 4 de marzo de 2013

La cita inesperada...


El Jefe salió de la oficina y encontró a su secretaria en la parada del ómnibus. Estaba lloviendo torrencialmente.
Detuvo su coche y le preguntó: - ¿Quiere que le acerque a algún lugar?
- Claro! respondió ella, entrando al auto.
Al llegar al edificio donde ella vivía, él paró el auto para que ella bajase y ella lo convidó para subir a su Dpto.:
- Señor... Ud. fue muy gentil conmigo, desviando su camino. Por favor, suba un ratito para tomar algo, un cafecito,
un whisky, o cualquier otra cosa.
- No gracias, tengo que ir a mi casa...
- Por favor, suba solo un ratito, aunque sea.
Atendiendo el gentil pedido de su secretaria, él subió.
Mientras él tomaba un trago, ella fue para adentro y luego de un rato, volvió muy sexy y perfumada.
Después de algunas copas, quién puede aguantar una situación así? Cayó literalmente en brazos de ella. Fueron
a la cama y ocurrió lo previsible, luego acabó adormeciéndose. Alrededor de la 04:00 de la mañana, se despertó
súbitamente, miró su reloj y se dió el mayor susto. Se vistió, mientra pensaba cómo solucionar esta situación, e
inmediatamente le pidió a su secretaria si le podría prestar un pedazo de tiza.
Ella se la trajo, él se la colocó detrás de la oreja y se fue para su casa.
Al llegar, encontró a su mujer, loca de rabia e inmediatamente comenzó a contarle que al salir de su oficina, estaba
lloviendo torrencialmente por lo que le ofreció a su secretaria llevarla a su casa. Que al llegar, ella lo invitó a subir
a tomar un trago, que ella se fue al baño y volvió con un baby doll muy sexy y transparente, que luego de algunas
copas acabaron yendo a la cama e hicieron el amor. Y que se había quedado dormido y que recién a las 4 despertó.
La mujer dio un grito histérico y dijo:
- ¡Mentiroso… sinvergüenza…! ¡Estuvistes en el bar, jugando billar con tus amigotes!. ¡Ni siquiera sabes mentir!
¡Además, te olvidaste la tiza en la oreja!!

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